Envíos gratis para pedidos de más de 60 euros¡y con regalo!

Las vacunas en el gato

Al igual que sus homólogos perrunos, nuestros gatos tienen que vacunarse contra ciertos tipos de enfermedades contagiosas. Es fácil caer en el error de pensar que, como los gatos, en ocasiones, no salen de casa, su vacunación no es necesaria. Nada más lejos de la realidad. Sino vacunamos a nuestro minino, estaremos poniéndole en grave peligro; exponiéndole tanto a él como a nosotros a enfermedades, algunas de carácter mortal. Además de no cumplir con la legislación española vigente.

Durante las primeras semanas de vida los gatitos toman los anticuerpos directamente de la leche materna, estando así protegidos frente a las enfermedades más comunes. Una vez completado el destete (en torno a la octava semana de vida), es cuando comienza el calendario de inmunización felina. Todas las vacunas serán apuntadas en la cartilla de vacunación por nuestro veterinario.

La vacuna trivalente, suele ser la primera que se administra al animal y probablemente la más importante, además de ser obligatoria por ley. Nuestro gatito comenzará a fabricar anticuerpos contra las siguientes tres enfermedades:

  1. Panleucopenia: provocada por un parvovirus y extremadamente contagiosa. Suele ser mortal, en especial si la contraen gatitos sin inmunizar. Las defensas del animal se reducen, haciéndolo más propenso a contraer otras enfermedades. Además de provocar: vómitos, diarrea sanguinolenta, fiebre y apatía.
  2. Calicivirus: es un tipo de gripe felina, que también puede afectar a los ojos o a la boca, es muy contagiosa y puede ser grave en animales inmunodeprimidos. Además, el virus puede permanecer en el gato de por vida.
  3. Rinotraqueitis: también es una infección de las vías respiratorias, causada por un herpes virus, que puede cronificarse una vez contraída por el animal. Afecta sobre todo a gatitos, causando fiebre y problemas oculares. Además de provocar abortos en las gatas embarazadas.

    La primera vacuna trivalente hay que administrarla en gatos mayores de 8 semanas, seguida de una segunda dosis 3 o 4 semanas después.

    La vacuna antirrábica se pone a partir de la semana 16, y es necesaria para viajar a otros países con nuestro minino, además de proteger a los humanos contra esta letal enfermedad.

    Otras enfermedades gatunas que podemos prevenir mediante la vacunación son:

    1. Leucemia: es mortal y a día de hoy no tiene cura, causando tumores y afectando al sistema inmune del gato. Se inocula la primera dosis en gatitos a partir de las 8 semanas de edad y la segunda dosis es 3 o 4 semanas más tarde.
    2. Peritonitis infecciosa felina: aunque poco común, es mortal e incurable y está causada por un coronavirus. Se debe administrar una dosis vía nasal (0.5 ml), seguida de una segunda dosis 3 semanas después, en gatos a partir de 16 semanas de edad.
    3. Clamidiosis felina: puede transmitirse al ser humano y afecta a los ojos del gato, causando conjuntivitis. Se inyecta desde de la semana 8 a la 12 de vida, con una segunda dosis a las 3 o 4 semanas.

Antes de vacunar a nuestro gato, éste debe estar bien desparasitado y sin problemas sanitarios, ya que así se reducirá el riesgo de efectos adversos a las vacunas. Es necesario administrar dosis recuerdo cada cierto tiempo para mantener la inmunidad del animal.

Existen vacunas combinadas, como la trivalente explicada con anterioridad, o la pentavalente (panleucopenia, calicivirosis, rinotraqueitis, leucemia y clamidiosis) que reducen el número de pinchazos y el estrés del felino.

Gracias por tu lectura.